Entrevista Angel Benguigui, CEO Grupo Econocom en España, por Norberto Gallego

La demanda empresarial, hacia el pago por uso

 

Angel Benguigui es de los que piensan que la demanda de tecnologías de la información está viviendo una recuperación real y que el gasto en tecnologías de la información (T.I.) seguirá creciendo alineado con el PIB o incluso más en ciertos segmentos del mercado. El consejero delegado del grupo francés Econocom en España advierte: “Conste que lo digo siendo consciente de que nuestro sector, las T.I., ha sido uno de los menos afectados por la crisis”.

Ahora mismo, explica, se están moviendo muchos proyectos gracias a que el consumo ha cogido pulso, “y todos sabemos que en España el consumo tira de muchísimas otras cosas”. Menciona entre ellas una que articula la actual estrategia de Econocom, la digitalización de los puntos de venta. En esta noción incluye desde las oficinas bancarias al comercio minorista pasando por las agencias de viaje y los restaurantes. En definitiva, estos son los puntos donde se produce la interacción entre las empresas y sus clientes, y es en ellos donde se mide la satisfacción de estos.

“Lo que no se pudo hacer durante años por culpa de la crisis, se está haciendo ahora, en algunos casos con prisas, para responder a un despertar competitivo. Supongo que dentro de un tiempo habrá menos sucursales bancarias, las tiendas pequeñas habrán sido sustituidas por cadenas o por superficies de tamaño medio (…) pero de algo estoy seguro: de que sobrevivirán las empresas que hayan sido bien digitalizadas y gracias a esto podrán ofrecer mejores experiencias a sus clientes”.

Este movimiento generalizado, añade Benguigui en conversación con Dinero, está exigiendo a las empresas que modernicen sus infraestructuras, que adopten nuevas soluciones digitales. Algunas de las tecnologías que usan van a quedarse obsoletas, mucha de su base instalada habrá que cambiarla y se descorchará la demanda de una nueva generación de servicios. “Por todas estas razones, nos definimos cada vez más como una compañía B2B2C (business to business to consumers). Habrá oportunidades para todos, pero serán desperdiciadas pro quienes se han anquilosado y serán aprovechadas por quienes apuestan por la innovación”.

La afirmación de que la tecnología es un instrumento para que las empresas den un salto adelante, no es realmente original, pero Benguigui sintetiza dos fundamentos: “uno es colocarse en el primer nivel del sector en el que cada cual compite, el otro es no quedarse atrás, resistir la ofensiva de los nuevos competidores”.

Se congratula de que esté remitiendo el efecto deflacionario producido por la crisis, pero cree que en las TI los precios seguirán bajando, en parte como fruto de la ola innovación, pero también por la presión de una competición agudizada.

Observa cambios profundos en el comportamiento de la demanda: el mercado se decanta hacia el pago por uso con una naturalidad sorprendente. “Se decía que este modelo encontraría resistencia en España. Todo lo contrario: de los países en los que opera Econocom, España es el más predispuesto”.

Las empresas, que han pasado años duros, quieren asegurarse de que las soluciones que necesitan no les obliguen a desembolsos que no siempre pueden permitirse: “Conozco algunas, diría que insospechadas, que están deseando que alguien les suministre todo lo que necesitan para cambiar los puestos de trabajo de sus empleados y que, además, se encargue de su mantenimiento, y todo por una cuota mensual asumible”.

De la nube, piensa Benguigui que es “irreversible; lo que nadie sabe es cuánto duraría el proceso de conversión. Econocom tiene en España una filial, Nexica, con centro de datos en Barcelona, que presta servicios híbridos a clientes que prefieren una migración parcial pero, al mismo tiempo, retener en casa la parte de sus cargas que consideran críticas”.

Explícitamente, Econocom aspira a ser reconocida por la transversalidad de sus actividades: distribución, servicios y financiación. “Si vamos a competir con los proveedores clásicos de servicios nos encontraremos con precios a la baja y nuestra propuesta financiera marcará la diferencia; pero si fuéramos solo con la financiación por delante, no podríamos mostrar nuestras capacidades”. Hacia el final, el cronista pregunta cómo le ha ido a Econocom durante la crisis. Benguigui responde con cifras. En 2007, el grupo facturaba 700 millones de euros que diez años después se han convertido en 3.000 millones; el resultado operativo ha pasado de 25 a 150 millones. ¿Y en España? “Facturábamos 20 millones en 2007 y a estas fechas calculo que cerraremos el ejercicio 2017 con unos 300 millones”. En cuanto a cómo ve el futuro, se remite al plan estratégico recientemente aprobado: prevé pasar en cinco años 3.000 a 4.000 millones de facturación y duplicar los beneficios operativos a 300 millones de euros.

 

Versión Castellano - Click

Versión Catalán - Click

 

Norberto Gallego, La Vanguardia, 03 Diciembre 2017