Los espacios de trabajo evolucionan hacia un modelo híbrido

El experimento global de teletrabajo ha permitido que muchas empresas sigan activas durante la pandemia, pero también ha dejado incógnitas que las compañías deben aún resolver.

El experimento global de teletrabajo, que pronto alcanzará un año y medio de duración, ha llevado a millones de personas a trabajar de una forma diferente. Cuando el confinamiento obligó a que las compañías cerrasen sus oficinas, la tecnología permitió que muchas continuasen con su actividad. Como consecuencia, el trabajo en remoto fue una solución de emergencia y dio paso a una experiencia que ha acelerado la transición hacia una manera de trabajar más digital y flexible para los profesionales y las empresas.

No obstante, este teletrabajo obligado por las circunstancias se ha quedado muy lejos de la mejor versión posible. Muchos empleados han vivido una experiencia insatisfactoria, un aspecto que se ha unido a las dificultades causadas por la necesidad de utilizar distintas herramientas novedosas y el aumento de los riesgos de seguridad.

Por esta razón, las empresas se encuentran ahora en busca de la evolución del modelo de trabajo que combine las ventajas de la actividad presencial y en remoto. Para ello, deben encontrar respuesta a desafíos como el fomento del trabajo por objetivos, la formación de los equipos y la gestión de los riesgos vinculados al trabajo en remoto, como se expuso en el encuentro Retos y tendencias en Digital Workspace, que organizó EXPANSIÓN con el patrocinio de Econocom y VMware.

 

Productividad

Uno de los puntos de debate más recurrentes en torno al teletrabajo tiene que ver con la medición de la productividad. No obstante, "el contexto de pandemia nos juega en contra: es probable que los resultados que las compañías hemos tenido en este periodo no se deban tanto a la productividad de las personas, sino a un contexto global muy complicado", planteó Luis Navarrete, CIO de Suez España, que consideró que el componente cultural y la responsabilidad individual influyen más que el lugar desde el que se trabaje.

Junto con la integración de la tecnología, las compañías deben apostar por el desarrollo de las competencias digitales de sus profesionales. Navarrete hizo hincapié en que "uno de los principales ejes para la competitividad de las empresas a futuro es la evolución de sus empleados, de forma que el conocimiento se cree dentro de la propia organización y las personas asuman nuevos roles".

En la misma línea, María José Talavera, directora general de VMware Iberia, coincidió en que "es preocupante la obsesión por la productividad en lugar de centrarse en los resultados, porque parece esconder una desconfianza en el empleado". Por esta razón, añadió que las organizaciones deben reconstruirse a partir de la confianza en sus trabajadores, con el foco en la consecución de objetivos.

Talavera puntualizó que "el teletrabajo no es exactamente lo que hemos vivido durante la pandemia, que ha sido casi una condena porque no había alternativa". La tecnología ha resultado de gran ayuda, pero el modelo debe evolucionar. "Lo que más sentido tiene son los modelos híbridos, que en ocasiones se orientan más hacia lo presencial y en otras más hacia lo telemático, para que cada persona haga su trabajo lo mejor posible", comentó la responsable de VMware Iberia.

Por su parte, François Castro, director general de servicios de Econocom, incidió en que "debemos cambiar el rumbo en las organizaciones para avanzar hacia modelos híbridos, que interpreten el teletrabajo como lo que realmente es, sin necesidad de que sea todo físico o virtual". En paralelo, Castro apuntó que "la tecnología nos ha aportado la posibilidad de ser cada vez más creativos. Antes muchas veces se imponían ciertas cosas de forma cultural, pero ahora las personas tienen la capacidad de innovar siempre que la compañía apueste por ello".

Desde la perspectiva de la administración, "el paso al teletrabajo nos ha ofrecido muchas oportunidades de mejorar con nuevas métricas y más información para optimizar los procesos, pero la clave es ser capaces de aprovecharlo", afirmó Adrián García Campos, concejal de Hacienda, Innovación y Función Pública del Ayuntamiento de Palma. En este sentido, indicó que "la necesidad de utilizar herramientas que obligan al trabajo colaborativo nos ha permitido una mejor integración entre los equipos, aunque no es sencillo porque se trata de un nuevo método de trabajo".

Los ayuntamientos han tenido que prestar muchos servicios de manera telemática, pero como administraciones públicas, deben hacer un esfuerzo para mantener abiertos todos los canales. "La brecha digital es una realidad y muchas personas requieren el contacto personal para determinados servicios, pese a que éstos se puedan prestar de forma telemática", dijo García Campos.

 

Desafíos

En el caso de una entidad con marcado carácter digital, "los indicadores clave de cada función nos dicen que, con casi el 100% de la compañía trabajando desde casa, ninguno se ha deteriorado sino que vemos pequeños incrementos de la productividad", explicó Enrique Ávila, CIO de ING España y Portugal. En este escenario más digital que nunca, los aspectos relacionados con la seguridad han ganado mucho protagonismo en las organizaciones. Ávila advirtió que "hay una parte de educación importante sobre cómo usar estas herramientas de forma responsable y segura, pero también es necesario concienciar sobre los peligros cada vez mayores que afrontamos".

Aunque la tecnología ha sido el salvavidas que ha permitido que muchos negocios se mantengan a flote, los retos para las compañías son más profundos. "La tecnología aporta las herramientas adecuadas, pero es fundamental que vaya acompañada de un cambio de filosofía en las empresas para conseguir que dónde y cuándo se trabaja sea menos importante y dejen paso al qué y el para qué se trabaja", recalcó Sergio Bernabé, CIO de Santalucía. A modo de conclusión, subrayó que el trabajo del futuro debe primar un conjunto de objetivos, con mayor orientación a resultados y no tanto a la forma de conseguirlos.

 

FUTURO

Las empresas ponen el foco en los entornos de trabajo híbridos, que combinan las ventajas de los espacios físicos y del trabajo en remoto.

 

LO QUE OPINAN LOS EXPERTOS

  • Adrián G. Campos, concejal de Hacienda, Innovación y Función Pública del Ayto. de Palma. "Las herramientas que obligan al trabajo colaborativo nos ha permitido una mejor integración entre equipos"
  • François Castro, director general de servicios de Econocom. "Debemos cambiar el rumbo en las organizaciones hacia modelos híbridos: no todo debe ser físico o virtual"
  • Enrique Ávila, CIO de ING España y Portugal. "Hay una parte de educación importante sobre cómo usar las herramientas digitales de forma segura"
  • Sergio Bernabé, CIO de Santalucía. "La tecnología aporta las herramientas adecuadas, pero debe ir acompañada de un cambio de filosofía"
  • Luis Navarrete, CIO de Suez España. "Uno de los principales ejes para la competitividad de las empresas a futuro es la evolución de sus empleados"
  • María José Talavera, directora general de VMware Iberia. "Los modelos híbridos tienen mucho sentido, a veces más orientados hacia lo presencial y otras hacia lo telemático"

 

Artículo publicado en el diario Expansión